ACTÚA LOCAL Y OBTENDRÁS RESULTADOS DE FORMA GLOBAL.
Por Natalia Lecuona Welburn.
(Estudiante de Sociología y voluntaria en Farmamundi)
Me gustaría comenzar preguntándole lo siguiente: ¿Qué se le viene a la mente cuando oye la
palabra salud comunitaria?
Yo por ejemplo, antes pensaba que se trataba efectivamente de una comunidad que gozaba de
salud, y no es que lo que pensaba fuese erróneo, pero sí quizás algo incompleto.
Esto se debe, a que la salud comunitaria son todo ese conjunto de acciones cuyo fin es
generar una mejora en la existencia de salud, sea esta de carácter físico, psicológico o social.
Todo ello en una comunidad, y siendo dependiente así de aquello a lo que llamamos activos
de salud, los cuales no debemos de confundir con los recursos de salud. Es por esto, que
resulta esencial conocer cuál es la diferencia entre activos y recursos de salud.
Para poner un ejemplo sencillo, que diferencie entre lo que es un recurso y un activo de salud
voy a hablar sobre lo que se conoce como parques biosaludables. Cuando vemos un parque
biosaludable (esos que son como máquinas de deporte en la calle), estamos frente a un
recurso saludable, ya que se ha creado con la finalidad de ser empleado y generar salud en
aquellas personas que lo usen. De esta manera, si este recurso se utiliza, se acaba
convirtiendo en un activo de salud, pero si nunca es usado se queda siendo un recurso, pues
existe pero no cumple la función que tiene de generar salud en las personas.

Pero esto es solo un ejemplo, puesto que los activos de salud son todos aquellos que nos
generan bienestar, a niveles físicos, sociales o psicológicos. Desde la cafetería a la que vas
con tus amigos, hasta tus propios amigos.
Entonces…¿Cómo afectan los activos de salud, a la salud comunitaria? La identificación de
activos de salud, nos proporcionan una visión acerca del estado de salud que tiene una
comunidad, pues a mayor cantidad y calidad de estos activos, mejor es la salud de todas esas
personas.
Quizás, se estará preguntando, cómo es posible el estudio de diferenciación entre aquello a lo
que llamamos recursos y activos de salud. Bueno, esto se analiza a través de una técnica de
estudio social, a la que se le denomina como mapeos.
Estos mapeos, tienen como fin señalar en un mapa de barrios o ciudades la localización de los
diferentes activos y recursos de salud. Para de esta manera, llevar a cabo estudios acerca de la
realidad social que tiene la salud a pequeña escala.
Y lo cierto es, que si somos capaces de aplicar esta técnica en pequeñas comunidades, la
recopilación de todas ellas nos proporcionarán una visión del estado de salud de las personas
en un país. Así es como se podrían descubrir cuáles son los efectos más globales a nivel de
salud entre las personas de un lugar, y de esta forma poder llevar acciones más positivas y
centradas con objetivos claros
Por todo esto, cuando hablamos de salud comunitaria, hacemos referencia a todos esos
activos de salud, que proporcionan una mejora en la calidad de vida de las personas dentro de
una pequeña sociedad. Y para poder mejorar el estado de la salud comunitaria, se llevan a
cabo estudios como los mapeos para tomar acción frente a las necesidades de todas estas
personas. Es así como apostar por mejorar la salud comunitaria, es apostar por un futuro más
saludable.